Muy crítica se ha mostrado Elisa Vigil con el encierro que llevaron a cabo representantes de los sindicatos ayer por la noche en una iglesia madrileña por el rechazo del Congreso a la reducción de la jornada laboral. Asegura que no son más que «sindicatos financiados por el Gobierno de Sánchez» que «van de progres y de pijos»
