Indignación de Julio Ariza ante el trato de nuestros ancianos en las residencias, especialmente durante la pandemia de COVID. A través de un estudio internacional, se confirma que estar en una residencia no fue un factor de riesgo para la mortalidad por COVID, pero las condiciones de las residencias y la gestión de la crisis sanitaria dejan mucho que desear. Ariza denuncia la falta de personal, la precariedad en el cuidado y la indiferencia hacia la situación de nuestros mayores. Es hora de que empecemos a cuidar de ellos como merecen. ¡El sistema de residencias necesita una reforma urgente!
