Un avión que volaba desde Dubái a Tel Aviv el pasado miércoles ha sido desviado con 174 personas a bordo a Arabia Saudí desde el espacio aéreo jordano para un aterrizaje de emergencia. La hora se acercaba a las 8:30 del miércoles cuando se registró una súbita pérdida de altura, movimientos bruscos y numerosos gritos en la zona delantera por parte de una mujer. Minutos después la puerta de la cabina de los pilotos abierta dejaba una imagen aterradora, uno de ellos estaba apuñalando al otro. Instantes después el avión cayó unos 6.000 metros en tan solo 2 minutos. Los pasajeros reaccionaron y corrieron hacia la cabina de los pilotos donde lograron controlar al agresor. El ministro de Defensa, Israel Katz, calificó el hecho de “intento de atentado yihadista” y señaló que uno de los pilotos trató de tomar el control “con un único objetivo: estrellarlo”.
