El conflicto en Oriente Próximo, lejos de bajar de intensidad, continúa con su escalada de ataques contra Irán. Uno de los últimos blancos del régimen de los ayatolás ha sido la embajada estadounidense en Irak, alcanzada por varios cohetes y al menos cinco drones. Ormuz sigue siendo el punto de mayor tensión por su bloqueo, que mantiene no solo el comercio de petróleo estancado sino también el tráfico internacional que hasta principios de marzo circulaba con normalidad por el estrecho.
