Julio Ariza expone con claridad lo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir: el Partido Popular ha dejado de ser una verdadera oposición para convertirse en un instrumento dócil al servicio de Bruselas y del poder globalista representado por Ursula von der Leyen y la CDU alemana. Tras su último Congreso, el PP ha dejado claro que seguirá el modelo alemán: pactos con la izquierda, desprecio a la derecha real y marginación de su base social más fiel. Una estrategia que ya aplicó Mariano Rajoy, que llegó al poder con recursos ante el Tribunal Constitucional contra leyes ideológicas del zapaterismo… pero que no derogó ninguna una vez en La Moncloa. Julio Ariza denuncia cómo esa estrategia no solo traiciona los principios y valores que el PP decía defender, sino que anestesia la movilización social frente a leyes injustas que afectan a la familia, la educación, la vida y las libertades fundamentales.
