Conrado Jiménez, fundador de la Fundación Madrina, expone en Dando Caña una crítica contundente durante su intervención sobre las recientemente introducidas ‘tarjetas monedero’ destinadas a combatir la pobreza en España. Jiménez cuestiona la eficacia de estas tarjetas, que, según él, representan un cheque sin fondos en un momento en el que la Unión Europea admite no tener suficientes recursos para abordar la pobreza de manera adecuada.
El director de la fundación enfatiza que estas tarjetas, lejos de ofrecer una solución significativa, solo destinarán 100 millones de euros para paliar la pobreza infantil, una cifra que Jiménez considera insuficiente, especialmente teniendo en cuenta que España es uno de los países con mayor índice de pobreza infantil en Europa.
Jiménez critica la elección de artículos excluidos de la cesta de la compra y señala que las tarjetas solo atenderán al 1,5% de las familias en situación de pobreza. Además, subraya la limitación de las tarjetas a 70.000 personas, utilizando criterios como la pobreza severa, lo que deja fuera a una gran cantidad de familias necesitadas.
El fundador de la Fundación Madrina argumenta que estas tarjetas no abordan adecuadamente la pobreza, ya que solo se entregarán durante tres meses y no se prevé una salida sostenible de las familias de la situación de pobreza en ese corto período.
Con un tono crítico, Jiménez cuestiona la voluntad real del gobierno y de la Unión Europea para eliminar la pobreza, sugiriendo que esta medida es más un «marketing social» que una solución efectiva. Señala la falta de fondos destinados a combatir la pobreza en comparación con otras asignaciones gubernamentales y concluye que esta iniciativa, impulsada rápidamente, no aborda de manera integral los problemas que enfrentan las familias más necesitadas, sino que podría agravar la situación al depender de organizaciones civiles para cubrir las deficiencias del sistema.
