Pedro Sánchez vuelve a encender la polémica con dos decisiones que ponen en jaque a España: una ley que amenaza la libertad de prensa y el secreto profesional de los periodistas, y el envío de más de 760 millones de euros a Marruecos, mientras los problemas internos como la gestión del agua y las infraestructuras siguen sin resolverse.
¿Está el Ejecutivo actuando como un auténtico “Gran Hermano”? ¿Qué hay detrás de esta relación privilegiada con Marruecos? ¿Por qué se ignoran proyectos vitales para España mientras se financian países que han mostrado hostilidad hacia nuestros intereses?
