El informe ha sido realizado por la Comisaría General de Extranjería, el denominado CENIF. Según este organismo, el salto masivo del pasado 30 de julio fue un proceso muy planificado con un objetivo claro: colapsar el sistema de control fronterizo español. Querían, así, no invadir Ceuta, sino poner en jaque la capacidad de respuesta de nuestro país. De hecho, la Policía asegura que los agentes marroquíes monitorizaron sobre el terreno la ejecución de esta acción, camuflándose como paisanos entre los ilegales.
