Gertrudis Alcázar no era sólo la secretaria del expresidente del gobierno. Era algo mucho más relevante para lo que hoy investiga la Audiencia Nacional: era la memoria operativa de José Luis Rodríguez Zapatero. La que manejaba su correo. La que conocía sus viajes a Venezuela. La que calculaba sus facturas con Análisis Relevante. La que, según el juez Calama, fue pieza esencial de una red que presuntamente canalizó mordidas a través de una sociedad en Dubái. Este lunes, Gertrudis Alcázar comparece ante la Comisión de Investigación del Senado sobre la gestión de la SEPI y el rescate de Plus Ultra. Una aerolínea que recibió 53 millones de euros del fondo de solvencia en marzo de 2021, en una operación que levantó ampollas desde el primer día y que hoy tiene nombre propio en los juzgados.
