Mientras el Gobierno lo califica de “hecho puntual”, la realidad es que se detectaron órdenes de la Marina marroquí a pesqueros para que entrasen en aguas ceutíes, es decir, españolas. Por tanto, fue una orden para violar aguas de nuestra soberanía.

Mientras el Gobierno lo califica de “hecho puntual”, la realidad es que se detectaron órdenes de la Marina marroquí a pesqueros para que entrasen en aguas ceutíes, es decir, españolas. Por tanto, fue una orden para violar aguas de nuestra soberanía.
