Jorge Marín Antolín expone la preocupación de los agricultores y ganaderos respecto a la competencia desleal que enfrentan con los productos de terceros países fuera de la Unión Europea. Destaca la imposibilidad de los productores locales para utilizar ciertos fitosanitarios, a diferencia de los países competidores, que sí pueden hacerlo. Además, menciona que los costes laborales de los productores locales son más altos y que deben cumplir con exigencias medioambientales superiores.
Se hace hincapié en que esta situación genera una competencia injusta, ya que los productos importados pueden venderse a precios mucho más bajos en comparación con los productos locales. Se señala un aumento significativo en la entrada de frutas y hortalizas desde 2012, lo que plantea interrogantes sobre los acuerdos y negociaciones entre el presidente Sánchez y Marruecos.
