Con un nuevo líder supremo y diez días de bombardeos sin tregua, los ayatolás retan a Israel y Estados Unidos. La República Islámica de Irán no tiene ninguna intención de rendirse y alza en el poder al segundo hijo de Alí Jamenei, uno de los hombres del ala más dura del régimen que ya cuenta con el respaldo absoluto de la Guardia Revolucionaria. Un nombramiento que llega acompañado de una nueva oleada de bombardeos iraníes que ya sacuden a varios países del Golfo.
