La Puerta del Sol vuelve a ser el escenario de una acampada por la vivienda. Dos noches después de su inicio, unas 600 personas continúan acampadas en tiendas a la espera de lo que decida mañana el Consejo de Ministros. Más allá de la protesta surgida tras el desahucio de Maricarmen, lo que queda al descubierto es la actuación arbitraria de la Delegación del Gobierno en Madrid, supeditada a los intereses y tiempos políticos de Pedro Sánchez.
