Para la ministra de Sanidad, las personas migrantes tienen mejor salud que quienes nacemos en España. Esa es la principal conclusión que se extrae del informe elaborado por el propio ministerio para intentar demostrar que la inmigración no colapsa el sistema sanitario.No solo eso. Según Mónica García, los españoles acudimos más al médico de cabecera, tenemos más enfermedades crónicas y consumimos más medicamentos. Un informe hecho ad hoc que vuelve a evidenciar el afán de este Gobierno no solo por defender la inmigración, sino también por enturbiar la imagen del español.Un informe que pasa por alto un dato esencial: el mayor envejecimiento de la población española, clave si se quiere hablar con rigor de datos sanitarios. También omite que los inmigrantes en situación irregular pueden acceder al sistema sanitario público, algo sobre lo que la ministra no hace ninguna mención
