El caso Voloh complica la amnistía, siendo una investigación que abarca la financiación del proceso separatista con dinero público y la presunta interferencia de Rusia en Cataluña. El juez ha reactivado el caso de los vínculos entre Puigdemont y Moscú, una cuestión que ha despertado gran interés y expectación precisamente debido a que mañana, la ley de amnistía llega al Congreso de los Diputados. En su versión actual, el texto de la ley de amnistía excluye de manera tajante la posibilidad de amnistiar a aquellos que hayan colaborado con países extranjeros para desestabilizar la seguridad de España y sus intereses.
El magistrado encargado del caso ha emitido un auto que destaca las relaciones de los dirigentes separatistas con los servicios secretos rusos y la extrema derecha alemana e italiana. Este documento, al que hemos tenido acceso en exclusiva, se basa en abundante documentación y datos que confirman estos vínculos. Se revela un escenario en el que Rusia buscaba el apoyo de los catalanes en caso de una guerra entre la Unión Europea y Moscú, utilizando la invasión de Ucrania y la limitación del suministro de gas a Europa como primeros pasos para desestabilizar la democracia y la Unión Europea.
El titular del juzgado de instrucción número uno de Barcelona ha prorrogado la investigación por 6 meses más, abriendo la posibilidad de que la justicia actúe contra Carles Puigdemont por un presunto delito de alta traición. Cabe destacar que los delitos de traición a España están excluidos de la ley de amnistía.
Este desarrollo podría poner al presidente Pedro Sánchez en una situación comprometida, ya que después de lidiar con el terrorismo, ahora podría enfrentarse a la aceptación y aplauso a Putin, a quien en otras ocasiones ha calificado de agresor e imperialista, a pesar de seguir comprándole gas a precio elevado. Además, se ha mencionado la destitución de la directora del CNI, Paz Esteban, para mantener en secreto información sensible.
Se hace referencia a supuestas ofertas de Rusia a Cataluña, como 500.000 millones de dólares y 10.000 soldados, que podrían ser invenciones según el presidente Sánchez. Este último ha utilizado el término «fachosfera» para referirse a aquellos que no comparten sus opiniones, agregando un nuevo elemento a la polarización política.
Mientras Sánchez prepara su mesa de San Valentín, podrían estar presentes individuos con antecedentes terroristas, violadores, sediciosos, golpistas y un lugar privilegiado para un nuevo invitado: Putin.
