Rubén Gisbert denuncia irregularidades en la instrucción del caso de la riada en Valencia, en la que representa a varias víctimas. Señala filtraciones desde la sala y una campaña de descrédito orquestada desde el Gobierno.
Además, cuestiona por qué no se activó el nivel 3 de emergencia nacional pese a la magnitud de la catástrofe, acusando omisiones graves por parte de la delegada del Gobierno y el Ejecutivo central.
