La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas desvelaba un nuevo balance provisional donde los movimientos de cruces ilegales hacia la UE mostraban una caída de u 35% entre enero y agosto de 2026, un descenso que se produjo en casi todas las grandes rutas excepto el Mediterráneo occidental, concretamente la vía que desemboca en el sur y el este de España.
