Ya es palpable: la tensión en el mundo es extraordinaria. La propaganda de guerra se ha hecho paso con excesiva facilidad entre la información, la OTAN habla cada vez más alto… y Putin llega a Pekín con una puesta en escena solemne. ¿Qué significa esto? Que la situación es irreversible. José Javier Esparza analiza los dos bloques rígidos y la posición que ocupamos nosotros en el tablero internacional.
