Cientos de palacios españoles con más de cinco siglos se encuentran abandonados. Estancias donde Felipe II planificaba sus viajes, los Reyes Católicos discutían o Carlos II celebraba fiestas. Su abandono se debe al expolio histórico, la despoblación o la decisión de las Diputaciones de demoler antes que conservar debido a la falta de fondos. Una imagen que no solo refleja cómo se caen los palacios a pedazos, sino también nuestro patrimonio español.
