El voto por correo está sometido a controles de identificación, solicitud, custodia y entrega que dificultan un fraude. Sin embargo, existe la hipótesis de que los datos de abstención podrían ser utilizados para alterar el resultado electoral. Bastaría con identificar los abstencionistas que llevan varias elecciones sin votar y enviar esos centenares de votos por correo a mesas aleatorias que pasasen desapercibidas. Unos pocos votos que situaciones donde los escaños se encontrasen reñidos, podrían cambiar el curso de las elecciones…
