Pedro Sánchez provoca una crisis diplomática con Israel tras condenar y calificar como “respuesta desproporcionada” su reacción a los ataques terroristas de Hamás. Además, con la presidencia rotatoria de la Unión Europea ahora mismo en manos españolas. Esto provoca que nuestro papel en el tablero internacional ahora mismo se haya visto lastrado, con posibles consecuencias a futuro.
