El ministerio de Cultura, con Ernest Urtasun a la cabeza, ha iniciado una campaña contra la Historia de España y contra el proyecto civilizatorio que fue la Hispanidad. El ministro ha asumido la leyenda negra. José Javier Esparza y Alberto García Ibáñez dan una magistral clase de historia que desmonta el falso relato de la España colonial.
La geopolítica también llega a la mesa de El Gato al Agua. La Unión Europea presiona a Hungría para seguir financiando la guerra de Ucrania, y la negativa de Orbán de seguir participando en un conflicto que no le pertenece podría acarrear consecuencias: Bruselas amenaza con vetar su derecho a voto en la Unión. Por otro lado, comienza la carrera entre Estados Unidos y Rusia con armas nucleares de por medio.
La ola de protestas del campo europeo será secundada por el sector primario español. Las principales asociaciones agrarias ya han anunciado múltiples marchas en varias provincias. Las imposiciones climáticas de Bruselas son el detonante.
La Encuesta de Población Activa revela que un tercio de la población española (sector privado) mantiene económicamente al resto del país. Un sistema insostenible sin visos de mejora, ya que la población envejece y se crean nuevos grupos dependientes de dinero público.
La amnistía promete ser el principal tema de actualidad política tras el “no” de Junts en el Congreso. Sánchez ha quedado muy tocado, ya que no ha podido firmar su continuidad en Moncloa. Puigdemont exige que se le blinde íntegramente de la acción de la Justicia. El chantaje que el presidente del Gobierno ha aceptado de buena gana no cesará.
A pesar de todo, el PP no renuncia a entenderse con el PSOE. La Comisión Europea ha accedido a actuar como mediadora entre ambas formaciones en la renovación del CGPJ. Es la última pieza que le falta a Sánchez para hacerse con el control total del Estado.
El Valle de los Caídos está bajo el asedio gubernamental. Incluso se ha dejado a los monjes sin agua y electricidad. Este monumento podría ser protegido por la Comunidad de Madrid si fuera declarado Bien de Interés Cultural, pero Ayuso se niega. Sí ha declarado BIC el flamenco
