El establishment europeo ha tratado de cancelar al adversario de la nueva derecha por las bravas y le está saliendo mal. La cancelación no ha hecho más que hacer volar a los soberanistas en las encuestas. Vemos el caso francés, inglés y alemán.

El establishment europeo ha tratado de cancelar al adversario de la nueva derecha por las bravas y le está saliendo mal. La cancelación no ha hecho más que hacer volar a los soberanistas en las encuestas. Vemos el caso francés, inglés y alemán.
