La tragedia del asesinato de los guardias civiles en Barbate a manos de los narcos en Barbate continúa poniendo al gobierno contra la espada y la pared. Sin embargo, la nefasta gestión por parte del ministro del Interior no ha provocado ni su dimisión ni su cese por parte del presidente del Gobierno. Llamamos al secretario general de JUCIL, Ernesto Vilariño, para que nos explique las nefastas condiciones bajo las que trabajan los agentes en Andalucía, el “cóctel explosivo” que se vive en la zona y lo que se esconde detrás del abandono de la Benemérita por parte de las instituciones.
