Marlaska ha impulsado una reforma para cambiar el sistema de elección de la policía judicial. Ya no serán elegidos por por un concurso de méritos específicos y se abre la puerta a que sean seleccionados por libre designación. Esto permitiría a Interior a poner a los agentes afines en las investigaciones judiciales incluso aquellas que afectan al Gobierno por corrupción como ocurre ahora.
