En su día, la imagen de Mariano Rajoy declarando en la Audiencia Nacional por el caso Gürtel dio la vuelta a todos los medios de comunicación. Corría el año 2017 y Pedro Sánchez, entonces secretario general del PSOE, exigía la dimisión del presidente del Gobierno. Sin embargo, ahora que le toca a él declarar como testigo por el presunto caso de corrupción en torno a su esposa, vuelve a protagonizar otro “cambio de opinión”. ¿Por qué él puede tener la comodidad de declarar desde el Palacio de la Moncloa si Rajoy no tuvo opción?
