La Gaceta desvela cómo la Agencia Estatal de Meteorología ha tenido un “cambio de opinión” sobre cómo deben medirse las temperaturas. La comparativa entre la primavera de 2016 y la de 2024, con la misma temperatura media, es un ejemplo muy claro. La AEMET justifica el cambio para ceñirse más, dice, a la realidad. Sin embargo, esta línea de fomentar el catastrofismo climático no es más que un seguidismo de la versión oficial.
