El gobierno saca adelante sus normas con la tranquilidad de que Cándido Conde-Pumpido está en el Tribunal Constitucional. Sin embargo, Teresa Gómez desvela la torpeza con la que actúa el ejecutivo y cómo el poder judicial hace frente a sus leyes, aun con menos armas que los de Sánchez. Una de sus grandes meteduras de pata, su ley de reforma del delito de malversación
