El historiador Marcelo Gullo afirma que las nuevas generaciones del pueblo alemán son menos viriles: “Cuando el hombre se convierte en un marica no defiende a nadie. Es la antesala del estado islámico”. Para Gullo, esta pérdida de carácter no es casual, sino el resultado de décadas de ingeniería social y cultural promovida por las élites globalistas. Alemania, dice, es el ejemplo más claro de una sociedad que ha pasado de dominar Europa a pedir perdón por existir.
