Emmanuel Macron dice que el pasado domingo, en la segunda vuelta de las elecciones legislativas, “no ganó nadie”. En realidad, el gran perdedor fue él: la ultraizquierda le ha adelantado en escaños y Marine Le Pen le ha adelantado en millones de votos. Ahora, anuncia “la invención de una nueva cultura política francesa” y se compromete a llevar esta nueva idea a cabo. Mientras, tiene la tarea de nombrar un nuevo primer ministro.
