La ministra de Trabajo insiste en convertir las empresas españolas en lugares ‘LGTBIfriendly’. Por ello, tras otorgar preferencia a las personas del colectivo a la hora de buscar un empleo, ahora llega su nueva ocurrencia: toda empresa de más de 50 trabajadores estará obligada a dar formación sobre diversidad sexual, de género y familiar a sus trabajadores. Esto en medio de la polémica por la reducción de la jornada laboral, los “parados discontinuos” (término acuñado por José Ramón Riera) o la posibilidad de cobrar el subsidio por desempleo… sin estar en desempleo.
