En septiembre de 2023 se produjo un hecho insólito en el Congreso de los Diputados. Se permitía el uso de lenguas cooficiales en el congreso, a pesar de que todos hablan en la misma lengua. Es decir, alguien puede hablar en vasco, gallego, catalán o lo que prefiera y en el caso de que no se le entienda, tienen el pinganillo que les traduce al español. 53000 euros a costado este teatro que pagamos entre todos los españoles. Una «estupidez» como dice Juan Luis Cebrián y opinan muchos españoles, con la cantidad de problemas reales que hay.
