Chuck Schumer es un hombre que ha conseguido lo imposible: Poner a los demócratas y a los republicanos de acuerdo. Y es que no hay duda: Todos están enfadados con él. La aprobación de la propuesta republicana en el Senado ha conllevado el enfado republicano por los 41 días que ha tardado en concretarse. Pero es que, además, los demócratas están molestos porque Schumer no ha logrado el objetivo del partido. Y por ello, los miembros de su partido han pedido la cabeza del líder.
