José Sócrates se enfrenta a un proceso judicial, al igual que su tocayo de la Antigua Atenas. Sin embargo, las causas son totalmente distintas. En el año 2010, Telefónica estaba a las puertas de absorber una parte de una empresa portuguesa. Algo que no habría hecho gracia a un Sócrates que habría tratado de impedirlo, con 34 millones de euros de soborno por delante. Ahora bien; ¿es inocente… o un sinvergüenza, como asegura Chega?
