Vladimir Putin podría estar enfadado con Serguei Lavrov. El presidente de Rusia culparía a su ministro de Exteriores de que la reunión con Donald Trump en Budapest se cancelase. Sin embargo, Lavrov ha aparecido para devolver la pelota a los estadounidenses. Todo, mientras Ucrania se enfrenta a un esquema de corrupción que señala al gobierno de Volodimir Zelenski.
