Estados Unidos ha interceptado dos petroleros con bandera rusa. Pese a que ambos habían salido con una bandera distinta, el ejército estadounidense no ha caído en la trampa. El Kremlin ha reclamado la liberación inmediata de los tripulantes. Sin embargo, Karoline Leavitt asegura que estos tripulantes podrían enfrentarse a un procesamiento. Y todo gracias a una operación en la que también ha colaborado un Reino Unido… al que no quieren que se les crucen los cables.
