Mark Carney ha recibido un regalo inesperado de San Valentín. Y es que Estados Unidos ha aprobado quitarles los aranceles a su vecino de arriba. Una medida apoyada por seis republicanos, pese al consejo contrario de Donald Trump. Una medida que le ha encantado al gobierno del Primer Ministro, incluso aunque lo que esperasen en primera instancia fueran globos.
