Las protestas masivas en Irán han puesto al régimen a la defensiva. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, asegura que estos movimientos son estrategias de Estados Unidos e Israel. Sin embargo, tras los ataques al ISIS en Siria por parte de Estados Unidos, parece que las autoridades iraníes han decidido dar un paso atrás. Actualmente, los dos países podrían comenzar negociaciones que busquen salvaguardar la seguridad de los manifestantes y, quién sabe, un cambio de régimen en el país. Todo, mientras se ha producido un intento de atropello contra estos manifestantes en Los Ángeles.
