La suspensión de Jimmy Kimmel ha vuelto a evidenciar la gran polarización que tiene Estados Unidos. Por un lado, los republicanos aseguran que se les acuse de tratar rédito político del asesinato de CHarile Kirk es una mentira flagrante e imperdonable. Por otro lado, los demócratas afirman que los comentarios de Kimmel responden a la libertad de expresión. Donald Trump y Gavin Newsom se han mojado en esta polémica.
