Donald Trump ha salido de Japón con las manos llenas. Además de unas gorras de Japón al más puro estilo ‘Make America Great Again’, 250 cerezos, fuegos artificiales y un nuevo equipo de golf, el presidente de los Estados Unidos ha logrado dos victorias importantes en forma de regalos: Un acuerdo con respecto a las tierras raras japonesas y la inversión millonaria de Toyota en el país estadounidense.
