Pedro Sánchez se ha convertido en uno de los frentes por resolver de Donald Trump. La negativa del gobierno de España a aportar el 5% del PIB a la OTAN ha enfadado tanto al presidente de los Estados Unidos como a Mark Rutte, que no confía en que el modelo propuesto por Sánchez vaya a funcionar. Sin embargo, el presidente del Gobierno defiende su plan.
