Nicolás Maduro podría encarnar perfectamente a un villano de Disney. Concretamente, al de ‘La Bella Durmiente’. El dictador venezolano se ha erigido como el Maléfico perfecto, listo para lanzar conjuros en inglés o a ritmo de Bob Marley o, incluso, para ser ese dragón final listo para arrasar con todo, para echar fuego y también… para tratar de ganar a Estados Unidos… a mordiscos.
