La Unión Europea ha modificado el Plan Migratorio tras las advertencias del documento de Estados Unidos. Desde Bruselas, se anuncia la apertura de centros de expulsión para los inmigrantes y de un reajuste para tratar de aliviar la presión a los países más afectados por la ola migratoria. Una medida que no ha convencido, en absoluto, a un Viktor Orbán que asegura que no tiene ninguna intención de integrar a un solo inmigrante ilegal.
