Rusia y Ucrania no se apoyan únicamente en ataques directos. Una gran parte de la guerra son movimientos en la sombra. Rusia podría estar acudiendo al espionaje telefónico con Finlandia. Ucrania, por su parte, podría apoyarse en cervezas con veneno o, incluso, con sacerdotes rusos que recluten soldados que luchen a favor de Zelenski. Todo, mientras Reino Unido intercepta un buque espía ruso en sus aguas.
