Donald Trump bien podría ser un caballo de fuego. Es decir, alguien que trata de hacer que las cosas salgan adelante y que no suele esperar a que le digan que el momento ha llegado. El presidente de los Estados Unidos sabe esto bien, especialmente en tres frentes: Irán, Ucrania y Cuba. Tres lugares que se debaten ahora mismo entre un conflicto armado o la posibilidad de un acuerdo.
