Los ataques a la libertad religiosa en España aumentaron un 25% en el último año, y casi siete de cada diez tuvieron como objetivo a cristianos. Así lo revela el informe del Observatorio para la Libertad Religiosa, presentado por María García, que denuncia la pasividad del Ministerio del Interior y la falta de condena política ante profanaciones, vandalismo o agresiones. Según el estudio, el PSOE y Sumar figuran entre los principales responsables de discursos y actos hostiles hacia los creyentes. Mientras otros países europeos refuerzan la seguridad en templos, España retrocede en la protección de su mayoría religiosa. García advierte además del peligro de eliminar el delito de ofensa a los sentimientos religiosos: “Sería un mensaje de impunidad y desprecio hacia millones de ciudadanos creyentes”.
