Desde hace más de 40 años, las sucesivas leyes aprobadas en nuestro país han contribuido a instaurar una auténtica cultura del aborto. Una realidad que ha dejado de cuestionarse en el debate público y que hoy se presenta como un derecho incuestionable, pese a sus profundas implicaciones sociales, morales y demográficas. Analizamos cómo la legislación ha favorecido esta normalización y sus consecuencias.
