El apagón pilló por sorpresa a todos los españoles, a algunos en casa, en la oficina o en plena carretera, a otros, como a Pablo Posse, le pilló en el hospital mientras se realizaba una revisión rutinaria. No se dio cuenta de lo que estaba pasando hasta que cogió el coche y vio que los semáforos no funcionaban y la calle era un verdadera caos.
