La trama en torno a Koldo García y los negocios que han traído mordidas ilegales a personas del círculo socialista continúa empapando las portadas nacionales. Sin embargo, Alfonso Rojo encuentra en el caso el gancho perfecto para desenmascarar la forma que tiene de trabajar una de las principales cabeceras españolas, acusada en multitud de ocasiones de trabajar para el beneficio y la satisfacción del poder desde la Moncloa.
