La investidura de Pedro Sánchez depende de las cesiones que esté dispuesto a hacer al separatismo catalán y vasco. Con las cifras delante, se ve un claro escalón de votos entre los cuatro primeros partidos (PP, PSOE, VOX y Sumar) y el bloque de los independentistas (ERC, Junts, Bildu y PNV). Bildu ha sido el único secesionista que gana relevancia, pero el bloque antiespañol será quien decida el próximo presidente del Gobierno.
